Dos menores de edad fueron salvados de morir ahogados en el Océano Pacífico al ser rescatados por el agente de la Policía Municipal, Antonio López Aguilar, quien antes trabajaba como salvavidas en la Dirección de Bomberos.
López Aguilar narró ante ECOS que alrededor de las 19:25 horas del 6 de Mayo, él se encontraba asignado en la custodia de un herido en la Cruz Roja, cuando escuchó por radio que se estaba pidiendo auxilio de un salvavidas para rescatar a unas personas que el mar los había arrastrado aguas adentro.
La ubicación de las personas en problemas fue dada enfrente del campo turístico La Barca, por lo que López Aguilar señaló que se enteró que no había ningún salvavidas de Bomberos en ese momento disponible, porque ya había terminado su turno.
“Así que rendí un rápido informe al supervisor en turno de la Policía Municipal, solicitando de inmediato el permiso para poder ayudar en este caso, por tener conocimiento de rescate de personas en el mar y me lo autorizaron; siendo llevado al sitio por el mismo comandante para actuar”, agregó.
“El Mago”, como le dicen sus compañeros en la Policía Municipal a López Aguilar, contó que llegando a La Barca poco antes de iniciar la noche vio a las personas en apuros en realidad, aunque de momento no sabía que eran adolescentes.
Se introdujo al Océano Pacífico hasta llegar a ellos, tras haber nadado unos 700 metros de distancia de la orilla del mar y dijo que por fortuna los arrastrados por el mar llevaban un “buggy” que les dio oportunidad de mantenerse un poco flotando aunque las corrientes los arrastraron muy adentro, pero la baja temperatura del agua los estaba congelando.
“Cuando llegué con ellos uno estaba ya semidesmayado; el agua ya lo había hecho presa pero pude amarrarlo al buggy con su hermano y los arrastré de hecho para sacarlos al mismo tiempo”, relató Antonio López Aguilar.
Explicó que ese trabajo le llevó más de una hora en cumplirlo “porque en realidad la situación me agarró con el estómago lleno; había ingerido alimentos pocos minutos antes de escuchar el llamado de auxilio, así que durante la maniobra tuve que vomitar en varias ocasiones para que no me estallara el estómago”.
“Yo no sé si los chamacos saben o no nadar, pero por fortuna quien los vio en peligro llamó a tiempo ya que al momento de que los rescaté sus quijadas estaban a punto de reventar por el frío intenso que se apoderó de sus cuerpos”, manifestó el policía municipal.
Ya bajo la atención de los paramédicos de la Cruz Roja y del jefe de protección civil en Rosarito, supo que los rescatados se llaman Jonhattan Rogelio Padilla, de 16 años y Sair Alvarez Rosa, de 15 años, ambos domiciliados en La Barca.
Por Jesús Soto