La irresponsabilidad del Ayuntamiento y la PROFEPA de permitir el ingreso de carros a la playa provocó la primera tragedia al morir dos turistas estadounidenses que fueron aplastados en la arena por uno de tres vehículos cuyos conductores jugaban carreras casi a la orilla del mar, estando prófugo el presunto homicida y sus acompañantes que lograron huir por el estacionamiento en la playa que tiene a su cargo el DIF municipal de Rosarito.
La joven Amy Ruth Kent, de 21 años de edad, falleció en la playa producto del estallamiento de cráneo, pero su compañero, el también estadounidense Joseph Andre Escalante, de 23 años, resultó gravemente lesionado también en la cabeza, hecho acontecido casi a las 2:00 horas del 21 de Marzo, y éste fue llevado a la garita internacional de San Ysidro, para que se le internara en el hospital Mercy de San Diego, para salvarle la vida, aunque dejó de existir la noche del 22 de Marzo, según fue comunicado a la Procuraduría General de Justicia del Estado por el enlace policíaco con las autoridades judiciales de California.
Esto ocurrió cinco días después de que en junta para coordinar acciones de vigilancia se acordó que se iban a cerrar todas las entradas a la playa a las unidades automotrices y que la Policía Municipal se encargaría de evitar ingreso de autos fuera del área asignada al estacionamiento que maneja el DIF.
Sin embargo, este trágico suceso dejó al descubierto que no se cumplió con la vigilancia, ni tampoco con impedir el acceso de vehículos a la playa como fue el compromiso en la junta efectuada en la Capitanía de Puerto el 16 de Marzo.
Por Jesús Soto