El pakistaní Arif Alí-Durrani, residente en Rosarito donde tenía un restaurant en el lugar conocido como Pueblo Plaza en el centro de la ciudad, no fue asegurado por personal del Instituto Nacional de Migración sino por agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) de la Procuraduría General de la República, quienes pusieron a disposición del INAMI al extranjero el mismo día de su captura, el 12 de Junio por la tarde.
De forma extraoficial se logró saber que Arif Alí-Durrani había sido expulsado de Estados Unidos –sin conocerse desde cuándo—pese a que presuntamente fue un agente encubierto al servicio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) quien tenía así oportunidad de traficar con armas, desde fusiles hasta misiles antiaéreos hawk y otros más “convencionales” (para acciones de guerrilla) sobre todo en varios países de Centro y Sudamérica.
Sin embargo, por causas no dadas a conocer, Arif Alí-Durrani encontró manera de venirse a vivir a Rosarito, en donde sin cambiar nombre ni esconderse de hecho, realizaba sus actividades con toda normalidad.
Y al ser ordenada una investigación a nivel central de la AFI de la PGR, se le ubicó presuntamente ese domingo 12 de Junio primero transitando por el rumbo del Corredor 2000 Tijuana-Rosarito para finalmente ser “requerido” por los agentes federales encontrándose fuera de su negocio.
La captura se llevó a cabo en el estacionamiento del centro comercial denominado Costa Plaza, a pocos metros de distancia de donde se encuentra el restaurant que el iraquí atendía junto con su esposa Susanne Stehr, mostrando los elementos de la AFI la orden de investigación respectiva y de ahí lo condujeron a las instalaciones de la delegación regional del Instituto Nacional de Migración en Tijuana para que se continuaran los trámites regulares de extradición.
Debido al hermetismo con que se manejaron tanto la PGR como el INAMI, salió a relucir de este asunto que Arif Alí-Durrani fue enviado a la estación migratoria del INAMI de Ixtapalapa, en la capital de la República, aunque se desconoce a qué país se le extraditó.
En tanto, el restaurant que desde hace un año y medio se sabe fue abierto por Durrani y su esposa en Rosarito sigue brindando servicio así como el que el asegurado por la AFI no era una persona que llamara la atención por alguna actividad “extraña”, sino al contrario, era afable hasta con vendedores ambulantes ubicados a diario en la banqueta por donde se encuentra Pueblo Plaza.
Y algunos residentes de Rosarito que llegaron a conocerlo, aseguraron que primero estuvo viviendo en Baja del Mar para luego cambiarse a radicar en Las Gaviotas.
Que aparte de haber tenido un negocio de venta de muebles en el mismo Pueblo Plaza, y una taquería además del restaurant, estuvo realizando operaciones de compra de terrenos a lo largo del Corredor Tijuana-Rosarito e inclusive estuvo viendo la forma de hacerse de predios en Bahía de Los Angeles, donde FONATUR tiene un proyecto de inversión en infraestructura con un monto “alto”.
Además, lograron conocer que él decía que nunca pudo ingresar a Estados Unidos porque el Departamento de Estado tampoco se lo permitió, pese a que hubo una ocasión en que comentó tuvo que ver en la guerra de “los contras iraníes”, guerra que fue en tiempos de Ronald Reagan como presidente y el operador de las acciones militares estadounidenses fue el coronel Oliver North, puesto bajo juicio militar por “manejos oscuros de los fondos para los contras iraníes”.
Entre quienes lo conocieron negaron que la esposa ha dejado Rosarito, como llegó a especularse por informaciones extraoficiales.
Lo que sí se supo es que formalmente la Procuraduría General de Justicia del Estado dejó sin efecto de investigación la denuncia presentada por Susanne Stehr por presunta privación ilegal de la libertad de su pareja, Arif Alí-Durrani.
Participó en operaciones encubiertas de la CIA
Por otra parte, se supo que se le está dando relevancia internacional a la información sobre los antecedentes del pakistaní Alí Durrani, y entre esa información difundida también por CNN, se maneja que Estados Unidos lo acusa de tráfico internacional de misiles antiaéreos, mismos que vendió a los contras iranis.
Al parecer vendía los misiles antiaéreos a Iran con la finalidad de financiar a los rebeldes en Nicaragua. En 1987 fue juzgado en Estados Unidos por ese tráfico de armas y sentenciado a cinco años. Cuando era juzgado en su defensa esgrimió que realizaba la venta de armas por encargo de Oliver North, quien en esa época era el secretario de la defensa de ese país, así como por encargo de altos funcionarios de la CIA.
Tal parece que también se le involucró en las negociaciones que realizaba Estados Unidos para liberar a los rehenes en el conflicto de Medio oriente.
Por otra parte se sabe que en 1988 se fue de Estados Unidos y llegó a México, se calcula que vivió más de 8 años en Rosarito, en donde estuvo hasta que fue detenido por la PGR, a petición del Gobierno Estadounidense.
Fuentes extraoficiales dieron a conocer a ECOS que el miércoles 15 de junio fue deportado por el Gobierno Mexicano a su país Pakistan, en donde tiene orden de aprensión por tráfico de armas, pero al hacer escala en el aeropuerto de Los Angeles, California, fue detenido por autoridades estadounidenses.
No se sabe si por los delitos anteriores, o tenía otros más recientes, porque también se comenta que seguía realizando transacciones de venta de armas vía internet.
Por Jesús Soto