Trabajadores de la construcción en Rancho del Mar acudieron a ECOS para públicamente pedir la presencia de personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Baja California con el fin de que realicen estudios de lo que para ellos son restos fósiles del mar encontrados en amplia superficie en ese fraccionamiento.
Dijeron que la semana pasada estuvieron realizando movimientos de tierra para continuar construcciones de viviendas en el mencionado fraccionamiento, ubicado en el límite noroeste de Rosarito con Tijuana por la Carretera Escénica.
En un momento dado de su labor, notaron que por lo que parece un sector por donde corre el agua de lluvia –que no es un arroyo, dijeron—con mover poca tierra, salieron “a flote” varias conchas pero con sedimento.
Con las manos siguieron moviendo tierra para evitar que picos y palas destruyeran lo que para ellos empezó a ser un “conchero”, encontrando de pronto caracoles de mar.
Indicaron los trabajadores “de obra” que no quisieron meter más sus herramientas por ahí y decidieron entregar a ECOS unas muestras para que sirvan de ejemplo a los representantes del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Subrayaron que su único interés de que acuda personal del citado INAH es que si existe “un tesoro histórico” para Rosarito y todo el corredor costero de Baja California, se preserve y se dé a conocer ampliamente a la ciudadanía, de tal forma que esto ayude a concientizar a muchos de que no se destruyan los restos antropológicos que pudieran estar todavía en Rosarito.
Hay Piezas Similares
En el Museo Wa-Katay
ECOS acudió al museo Wa-Katay ubicado entre Rosarito Shores y el Hotel Rosarito, para observar algunas de las muestras que pudieran tener similitud con varias piezas que fueron halladas en Rancho del Mar.
Se encontraron, efectivamente, que las aportadas a ECOS tienen características similares a restos fósiles de conchas, de caracoles y de las denominadas “galletas del mar”, que de acuerdo a la información señalada por el INAH en dicho Museo Wa-katay, datan de hace millones de años, y que fueron encontradas tanto en lo que es hoy Baja California y en Encinitas, California.
Pero de lo encontrado en Rancho del Mar, solamente los expertos del INAH podrán determinar en realidad de lo que se trata, qué se debe hacer y darlo a conocer a la comunidad rosaritense.
Por Jesús Soto