Residentes del Boulevard Benito Juárez Norte, exigieron a autoridades municipales terminar con el desorden que existe con las obras de ampliación a tres carriles de esa vialidad, y establecer vías de acceso que aminoren los daños económicos a comercios y permitan a residentes realizar sus actividades cotidianas de una forma normal.
La ausencia de vialidades alternas de acceso, falta de señalamientos, nula vigilancia, y total desorden en los horarios y metodología de trabajo, provoca que vivan en un caos quienes residen a lo largo del Boulevard Benito Juárez Norte, desde la espadaña que anuncia los límites de Tijuana con Rosarito, hasta la entrada al poblado del Ejido Plan Libertador.
Lo peor, es que las autoridades municipales, todavía no terminan el primer tramo de un kilómetro, y anuncian, en el transcurso de la presente semana, el inicio de obras en un kilómetro adicional, que va desde la Maderería Cancún, hasta el Bar El Paraíso, en donde también se cerrarán dos carriles de carretera.
Mientras que comerciantes se quejaron de que han visto desplomadas sus ventas, para residentes de varias colonias las dificultades aumentan pues se ven prácticamente incomunicados, con serias dificultades para abastecerse de alimentos y combustibles domésticos.
Para quien reside en comunidades como el Plan Libertador y colonias cercanas, ir a comprar la despensa o a comprar una mina de gas, representa prácticamente perder todo un día, ante las dificultades que existen para transportarse, pues simplemente para abordar un taxi, representa a veces una larga caminata de al menos 500 metros y tener que esperar hasta 30 minutos para que pase algún transporte.
Para propietarios de comercios, las obras de ampliación representan simplemente perder las expectativas de ventas que representa cada Verano, y se conformarían simplemente con tener recursos para mantener operando sus comercios.
Para colmo de males, el director de reglamentos municipales, Armando Magallanes, ordenó un operativo para aplicar sanciones en contra de comercios, que por iniciativa propia intentaron instalar señalamientos para orientar a los visitantes, sobre vías de acceso.
Anuncios en triplay y en manta fueron retirados y sancionados los propietarios de varios comercios.
Autoritarismo total
Ya hemos intentado hablar con alguien pero nadie quiere dar una solución. Estamos de acuerdo con las obras, pero no con las formas como lo están haciendo. Las autoridades municipales, no le dieron aviso a nadie, señala Miguel Angel Guerrero, propietario del Restaurante La Querencia.
Nadie sabe cuánto van a durar las obras. Nadie ha querido establecer vialidades de acceso, y para el colmo nosotros por nuestra propia cuenta, intentamos colocar algunos anuncios para orientar a la gente y decirles que nuestros negocios están funcionando, y abrir ciertas vías de acceso, pero vinieron los de reglamentos, y nos quitaron los anuncios y las mantas, agregó
Según Guerrero, lo peor de todo, es la incertidumbre. Nadie nos dice cuánto va a durar esto, ni qué podemos hacer, o a quién pedirle permiso para habilitar vialidades de acceso. Nadie nos dice nada. Las ventas se han caído hasta en un 50 por ciento.
El verano ya se acabó para nosotros, indica Miguel Angel Guerrero, propietario del restaurante La Querencia.
Para otros comerciantes, las obras de ampliación del Boulevard Benito Juárez Norte, representa no solamente caídas en las ventas de entre un 50 a un 70 por ciento.
Especialmente para las decenas de pequeños restaurantes, loncherías, taquerías y panaderías principalmente, representa también cuantiosas pérdidas por el riesgo de contaminación de sus productos y alimentos, por las fuertes cantidades de polvo que levantan las máquinas al trabajar, y sobre todo los automóviles que se aglomeran a lo largo de un kilómetro de distancia en la lucha por salir pronto de Rosarito.
Lo peor de todo es en las horas pico, cuando todos los carros se juntan, y con tal de salir rápido invaden hasta el área de entrada al negocio, levantan mucho polvo, y no hay ni como entrar ni salir, indica Magdalena Correa, propietaria de un pequeño Restaurante.
Nestor Muñoz, propietario de una panadería, se queja de que las autoridades municipales no tuvieron siquiera el tacto de pedir una opinión a los residentes.
Hicieron todo a la carrera, hubieran dejado de perdido un carril de cada lado, y dejar accesos y sitios de retorno para que llegara la gente. No que así, además de que se llena todo de polvo, la gente ya ni siquiera se quiere parar.
Nuestros principales clientes son los turistas, que van para Rosarito o para Ensenada y siempre llegan a comprar PAN, pero ahora mejor se van de paso, con tal de no quedarse atorados en el tráfico, agrega.
Para Alejandro Rosas, propietario de un granero y tienda de mascotas, lo peor de todo es el desorden. Un día se cambia la circulación de un lado, y al otro día la cambian, un día cierran un carril, al otro lo abren. Sería mejor para la gente que ya sepa como va a quedar la cosa, y así por lo menos se prepara y ya sabe cómo va a salir, no que así quedamos en un completo desorden.
Hay maneras de hacer las cosas, indica.
Para el residente común y corriente, es toda una aventura salir de su casa para comprar alimentos o abastecerse de gas doméstico.
Juan Ramos, un residente de la Colonia Independencia, indicó que para ir a llenar una minita de gas a la estación que está a la entrada al poblado del Plan Libertador, tuvo que irse a dar un largo rodeo hasta la Gloria y regresarse por un camino vecinal que llega hasta el lugar conocido como Las Tejas, porque simplemente ir por el boulevard Norte, significaba quedarse entrampado entre todo el tráfico. Simplemente no hay forma de cruzar.
No salen de una y ya entran en otra
Para más abundar en esta problemática, autoridades municipales, anunciaron el inicio de las obras de ampliación, en un kilómetro adicional, este de la Maderería Cancún hasta el Bar el Paraíso.
Las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde Antonio Macías Garay, el martes pasado tuvieron una reunión con residentes de esa área para informarles acerca del inicio de las obras y pedir su apoyo y comprensión.
De entrada las autoridades municipales, no tuvieron mucho éxito en su convocatoria a residentes, pues apenas lograron reunir a 8 personas.
Angel Sánchez, propietario de un Restaurante del área, fue uno de los que acudió a dicha reunión con autoridades.
Establece que a diferencia de lo que ocurre con residentes que viven en los límites con Tijuana, a ellos si se les ofreció todo el apoyo para que sus comercios no se vean afectados, con varios sitios de retorno para acceso a comercios, e incluso la posibilidad de establecer señalamientos para orientar a visitantes sobre la forma de entrar y salir de dichos comercios.
Lo importante es que se cumpla con ese ofrecimiento y no se afecte a comercios, confía Angel Sánchez.
Por Santiago Flores