Más de 200 libros de texto de geografía, matemáticas, español e historia de educación básica, entre otras materias, textualmente “naufragaron” dentro de la Dirección de la primaria José María Pino Suárez, luego de que malvivientes del área inundaron el piso de ese edificio.
Así lo denunció el conserje de ese centro escolar ubicado en la zona de La Ladrillera en la Delegación Primo Tapia José Juan González, quién se dijo extrañado del suceso, dado que nunca había ocurrido una situación similar.
José Juan González, relató que el jueves 14 de julio por la mañana al abrir las instalaciones para realizar su trabajo diario se encontró con la sorpresa de que la Dirección estaba inundada, cuando menos “Por tres pulgadas de agua”.
Pero su mayor sorpresa fue descubrir que más de 200 libros de texto gratuitos estaban “sopeados” dentro de “sus embarcaciones”, unas cajas de cartón.
Estaban en cajas, ya estaban apartados por grados para repartirlos y los vamos viendo todos mojados”, comentó.
De acuerdo al trabajador, casi tres centenares de libros estuvieron a punto de perderse por la ocurrencia de los malvivientes del lugar,
Para lograr su cometido, narró José Juan, los responsables introdujeron una manguera por la ventana que da a la dirección “supongo que en la noche”, afirmó, para posteriormente abrir la llave y ocasionar su fechoría.
Para remediar la situación, prosiguió el conserje, tendió en el piso “Como si fueran a venderse, los cerca de 300 ejemplares para que les diera el sol hasta el viernes 15 de julio por la mañana, ya que “El jueves estuvo nublado y si llovía iba a ser peor”.
Asimismo, José Juan González manifestó que le llamaron a la policía de aquella demarcación para que atendiera el reporte, que al parecer es el primero sobre vandalismo en escuelas de este municipio, pero nunca acudieron al llamado.
Aseguró que en el transcurso del mediodía ”Como se esta pintando todos los salones por dentro”, todo se encuentra en calma, pero como medida preventiva “Vamos a cerrar las llaves y guardar las mangueras para que no vuelva a ocurrir”.
Por Pablo Manuel Padilla