El 2 de julio pasado, el Presidente de la República, Vicente Fox, y el PAN realizaron un evento en el Ángel de la Independencia para festejar su triunfo en las elecciones del año 2000 y para presentar a los precandidatos blanquiazules a la presidencia, evento al que fueron no más de 15,000 personas entre acarreados y simpatizantes.
Pero, ¿Qué hay que celebrar?
El 2 de julio pudo haber sido un día donde los mexicanos pudieran celebrar si el Presidente Fox hubiera sabido consolidar ese ente desconocido hasta el momento que llamamos democracia.
La democracia no nació el 2 de julio, no nació con FOX, ni con el PAN, si no hubiera habido democracia antes de la elección del 2000, él no hubiera sido Gobernador de Guanajuato, y tampoco hubiera sido posible que él ocupara la Silla Presidencial.
Los frutos de la elección del 2000 ahí están, pero no han madurado.
No se puede cambiar un país en cinco años.
El Presidente se ha querido erigir como el precursor de la democracia en México, ha querido hacerse de una imagen mesiánica que si bien no le ha funcionado, todavía hay quien lo ve como redentor cuando en realidad ha sido un gobernante autoritario y caprichoso que sólo le ha dado descalabros a su partido y a la Nación.
Se debe de entender que la alternancia no significa Democracia, la alternancia fue una consecuencia de los movimientos que desde 1988 se han venido dando en el país y que culminaron con el fin del régimen de partido hegemónico que imperaba en México.
El Sr. Fox ha sido un presidente partidista, faccioso y antidemocrático; lo demostró en su mitin de campaña mal disfrazado de festejo, ni con acarreados pudo conseguir un número notable de simpatizantes al más puro estilo priísta que tanto criticó.
La desilusión ciudadana se hizo de manifiesto en el mitin con jóvenes universitarios que llevaban pancartas y camisetas de rechazo a decisiones del gobierno federal, pero los agentes del Estado Mayor Presidencial impidieron su entrada sin dar explicaciones, tal vez los confundieron con terroristas o los acusaron del nuevo delito tipificado en el Código Penal: Parecido físico en grado de tentativa…
No podemos tolerar que el Presidente de la República se muestre parcial en el tema electoral, él es árbitro de la contienda.
Los Gobernantes no han entendido que una vez que son funcionarios públicos deben quitarse la camiseta del partido y ponerse la camiseta del pueblo; no es posible que aleguen que tienen que alinearse a las decisiones del partido cuando el pueblo quiere lo contrario, alegan que son emanados de su partido cuando en realidad son emanados y elegidos por el pueblo.
En cierta ocasión escuché de un edil que no podía decidir por sí mismo, que tenía que votar como lo marcaba su partido aunque estuviera en contra de la decisión. ¡¿Cómo es esto posible?!
Ahora resulta que los partidos son los que gobiernan y los Funcionarios de elección popular no tienen decisión propia.
Por Jonathan Abarca