Esta tarde del Domingo al transitar por la Carretera Libre, noté que algo me hacía falta, al pasar por el retén militar de POPOTLA, o POPOTLIWOOD, (como cariñosamente le llamo), noté que el PUESTO DE CONTROL FITOSANITARIO, ya no estaba, y la verdad sentí nostalgia, pues ya me había acostumbrado a saludar a los que ahí laboraban, siempre al pié del cañón, sin importar la hora que fuera: de día con su soda en la mano o de noche con su fogata y su taza de café, y es que queremos tanto a este pueblo, que a lo incomodo nos acomodamos y luego hasta nos acostumbramos.
Así pasó con el reten ya casi se convertía en atracción turística, y para los que por ahí tenemos que pasar con nuestras frutas y verduras era toda una aventura jugar al FRUTOTRAFICANTE, desde que salíamos de LA COMERCIAL o el CALIMAX había que planear dónde esconder la fruta en el auto y ya casi llegando al reten a la altura de los estudios FOX, para los niños era toda una diversión porque ya sabían que tenían que hacerse los dormidos para que los amables (porque eso si siempre muy amables), inspectores no nos detuvieran y revisaran.
Pero ahora ya no sentiremos esa emoción, lo siento por aquellos que acostumbran pelarse sin siquiera hacer el alto, seguramente les remorderá la conciencia ahora que ya no los vean, en fin lo que para algunos fue una incomodidad para otros como yo, era parte de la infinidad de atractivos no oficiales que hay en nuestro querido ROSARITO.
Enhorabuena a los inspectores fitosanitarios y les deseo lo mejor.
ENRIQUE VILLEGAS
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Por ENRIQUE VILLEGAS