De nueva cuenta Rosarito vio “estrangulado” el tráfico de vehículos tanto en la entrada norte por la carretera libre como en la autopista Escénica el pasado fin de semana, sobre todo el domingo por la mañana y en la noche, por los miles de paseantes que arribaron para disfrutar de la playa.
Precisamente al mediodía del 24 de Julio miles de personas tuvieron que soportar el intenso calor a bordo de sus vehículos al transitar de Tijuana hacia Rosarito, por la formación de una larga fila de unidades que a las 12:00 horas llegó desde el tramo de obra del bulevar Juárez de Rosarito hasta el Centro de Adiestramiento Militar ubicado en la subdelegación de La Gloria, de Tijuana.
Este “estrangulamiento” del tráfico vehicular se debe a la obra de ampliación a tres carriles del bulevar Benito Juárez, que se inició el 13 de Julio y que lleva hasta ahora un avance lento.
Otra causa de ese espectacular “embotellamiento” de vehículos en la carretera libre Tijuana-Rosarito es que la desesperación de arribar rápido a Rosarito llevó a los conductores de cientos de unidades a formar “una tercera fila” en la carretera al venir de Tijuana, ocupando el carril de desaceleración para avanzar y así provocaron más problemas a otros paseantes cuando llegaban a la zona de construcción del bulevar Juárez.
Fue de tal longitud la fila formada desde la entrada norte de Rosarito hasta las instalaciones militares en el entronque a la subdelegación de La Gloria, que varias familias que viajaban en camionetas altas, decidieron regresarse a Tijuana atravesando el camellón central de la Carretera Libre, esto a la altura del centro evangélico ubicado frente a Cuesta Blanca.
Ni una sola patrulla de la Policía Federal Preventiva (División Caminos) estuvo al pendiente de los problemas que se generaron en ese tramo carretero.
Los vehículos tardaron una hora y media en llegar desde lo que es Pórticos de San Antonio hasta la entrada a Rosarito, en donde en vez de estar policías regulando el tráfico, un individuo que puso su “negocio” de venta de mangos estuvo quitando la cinta de prevención para cerrar el cruce a unidades en la parte donde se ejecuta la obra del bulevar Juárez.
La Tarde y Noche Fueron
De Pesadilla Para Todos
Por la tarde del domingo 24 de Julio ya con policías municipales a lo largo de todo el centro de la ciudad y siendo apoyados por policías auxiliares para “regular” el tránsito en la entrada norte, en la delegación Plan Libertador, hizo crisis la falta de vialidades alternas al bulevar Juárez en este municipio.
Miles de paseantes “tomaron por asalto” todo el bulevar para salir de Rosarito en sus vehículos, de cualquier manera, lo que provocó otra vez que se convirtiera en un caos la ciudad, sobre todo en la delegación Plan Libertador.
Y es que a los visitantes que llegaron en su gran mayoría de Tijuana para pasear por la playa, según se pudo constatar en un recorrido de ECOS desde La Gloria hasta la entrada norte de Rosarito, se les agregó la “fila” de automotores procedentes de unas partes de Ensenada y hasta de Puerto Nuevo, que dejaron atrás la Carretera Escénica.
La Carretera Escénica,
Otra vez con Problemas
En esta vialidad, también la situación fue de caos para miles de personas que decidieron cruzar hasta Ensenada o el sur de Rosarito, ya que la caseta de cobro desde las 15:00 horas empezó a llenarse de vehículos formándose filas que en ese momento eran de un kilómetro en las cinco ventanillas abiertas, cuyo tiempo de cruce a esa hora era por espacio de quince minutos, aparte de las denominadas “llaves” por donde cruza gente con tarjeta de pre-pago.
Pero fue en la noche cuando el problema fue mayúsculo en la caseta de cobro de Caminos y Puentes Federales de Ingreso, ya que algunas personas aseguraron a ECOS que tardaron más de una hora para poder cruzar esas instalaciones de CAPUFE.
Las filas después de las 18:00 horas llegaron a formarse hasta por varios kilómetros en sentido Ensenada-Rosarito, mientras que el sábado 23 de Julio por la tarde y noche fue en sentido hacia Ensenada, con miles de unidades cruzando dicha caseta.
El Ruido Altera la Vida
De los Rosaritenses
Y por cierto, algunos rosaritenses que tienen sus viviendas virtualmente “pegadas” a la nueva caseta de cobro de CAPUFE se quejaron con ECOS de que esas instalaciones les vinieron a alterar su vida, por el considerable ruido de los camiones de carga y pasajeros que cruzan por ahí.
Quienes viven prácticamente “de vecinos” con la caseta argumentaron que los trailers y autobuses que son los que tienen acceso al cruce por la “llave”, son los que más problema les ocasionan porque precisamente su paso deben hacerlo prácticamente pegados a sus casas porque ahí está su carril para cruzar.
En su oportunidad expondrán este problema a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, al gobierno municipal y hasta lo plantearán al diputado Silvano Abarca Macklis para que tomen medidas que disminuya el impacto del ruido “que ya nos tiene los nervios de punta”, afirmaron algunos residentes del área por el bulevar Popotla que también tienen sus negocios de “curios”.
Por Jesús Soto