La falta de planeación y la improvisación con que han venido actuando autoridades municipales está provocando que muchos millones de pesos de los contribuyentes de Rosarito se vayan a la basura, en obras de relumbrón, que no cumplen con los requisitos mínimos de factibilidad de acuerdo a las normas vigentes.
El presidente del Colegio de Arquitectos de Rosarito, Jesús Martínez, indica que un ejemplo de lo anterior son obras como la plataforma construída hace algunos años en un área que inicialmente fue proyectada como estacionamiento del palacio municipal, y que recientemente tuvo que ser destruida para edificar en ese sitio el Hospital General, por un mero capricho del anterior alcalde Luis Enrique Díaz Félix.
Rompen pavimento en bulevar Guerrero para introducir drenaje
Otro ejemplo reciente de lo anterior, es el Boulevard Guerrero, que actualmente está siendo destruido por la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, para realizar obras de drenaje.
Tan solo en la plataforma de estacionamiento del Palacio Municipal, se estima que se fue a la basura una inversión aproximada de 20 millones de pesos que se calcula tuvo el concreto hidráulico utilizado para ese sitio donde hoy se construye el hospital general.
Una cantidad similar se fue también a la basura con el Boulevard Guerrero, porque a las autoridades municipales se les ocurrió también pavimentar, sin que ésta área tuviera primero servicios como el drenaje o el agua potable, indicó Martínez.
De acuerdo al profesionista, las normas en materia de desarrollo y control urbano, establecen ciertas restricciones para que no se realice ninguna obra de pavimentación en áreas que no cumplen con servicios como agua potable y drenaje, pues es de esperarse que al momento de querer introducir éstos, se tiene que romper el pavimento.
Sin embargo las autoridades municipales no han respetado estas normas, y en las últimas administraciones se han empeñado en realizar una serie de obras que constituyen inversión “basura”, al haber pavimentado muchas zonas, que van a tener que destruirse posteriormente, para introducir servicios y repavimentar posteriormente.
Únicamente relumbrón
En opinión del presidente del Colegio de Arquitectos, las autoridades municipales, en los últimos años, únicamente se han gastado el dinero en obras de relumbrón, para hacer creer a la gente que están trabajando, pero en realidad, muchas de las obras que hacen no sirven si después se tienen que destruir para corregir.
Esa situación la ha costado muchos recursos a los residentes de Rosarito, pero lo más grave es el atraso que se acumula por no emplear bien los recursos, conforme a una planificación adecuada, estableció el presidente de Arquitectos.
Faltan nuevas carreteras a Tijuana
Otro ejemplo concreto de lo anterior, es la de ampliación a tres carriles del Boulevard Benito Juárez Norte, pues esta obra no va a servir de nada, pues el problema del congestionamiento vehicular, no es que se amplíen las vialidades existentes, sino que se construyan nuevas vialidades de acceso para el municipio.
El problema es simplemente que el Boulevard Benito Juárez, ya es insuficiente para el aforo vehicular que se ha generado tanto por el crecimiento mismo del municipio, como por la conurbación con Tijuana.
Lo que se requiere es construir otras vialidades de acceso al municipio, como pudiera ser una vialidad paralela a la carretera Escénica, además de que se requiere también trabajar en obras comunes con el municipio de Tijuana para resolver esta situación.
Lo único que va a pasar con la ampliación que se hace al Boulevard Benito Juárez Norte, es que más adelante, se agudizarán los cuellos de botella que existen por ejemplo a la entrada de Pemex.
Las obras de relumbrón, no resuelven nada, solo difieren los problemas, agregó Jesús Martínez.
Por Santiago Flores