Varias farmacias recibieron "el pitazo" del operativo federal para detectar la venta ilegal de medicamentos, aseguraron trabajadores y encargados de farmacias que sí fueron supervisadas.
A su llegada a Rosarito la mañana del pasado 13 de agosto las autoridades federales que coordinan el Operativo se llevaron una sorpresa: varias de las principales farmacias del primer cuadro de la ciudad estaban cerradas.
El hecho despertó sospechas entre los mismos encargados de los establecimientos médicos. "Como es posible que hayan decidido cerrar justo el día del operativo si siempre se encuentran abiertas", dijo uno de ellos.
Como las supervisiones forman parte de un programa federal permanente que se realiza año con año en todo el estado con fechas diferentes, los comerciantes descartan que hayan adivinado el día que tocaba en Rosarito con el solo hecho de que un día anterior se había llevado a cabo en Tijuana.
"No pudieron adivinar porque generalmente nos revisan varios días después de que sucede en Tijuana, incluso hasta una semana. Alguien les avisó porque hasta a los mismos responsables del Operativo les pareció sospechoso", dijo un boticario.
Hasta la tarde del 13 de agosto los coordinadores no habían informado sobre los establecimientos que supervisaron, pues argumentaron que todo se concentraría primero en la Ciudad de México, desde donde se coordinó el "Operativo Farmacias".
Uno de los encargados que prefirió omitir su nombre informó que participan todas las dependencias federales que tienen relación con la operación de las farmacias y la venta de medicinas, entre ellas la Procuraduría General de la República, la Policía Federal Preventiva, la Agencia Federal de Investigaciones, la Secretaría de Salud a nivel federal y Aduanas, entre otras.
La mecánica del Operativo consistía en arribar a todas las farmacias al mismo tiempo para no dar tiempo a movimientos de medicamentos, pero debido a que muchas de ellas se encontraban cerradas los elementos federales se concentraron en las que estaban abiertas.
Por eso se observó fuerte presencia policíaca en las farmacias del primer cuadro turístico de la Ciudad durante varias horas hasta que concluyó la revisión.
Algo tediosa, los encargados tuvieron que atender todos los procedimientos burocráticos que exigía cada una de las dependencias involucradas, entre permisos y una revisión exhaustiva de los medicamentos que venden.
El objetivo era detectar la existencia de farmacias que ofrecen psicotrópicos, medicamentos controlados, fraccionados o algunos otros que son de uso exclusivo de las instituciones de salud pública.
Hasta la tarde del 13 de agosto los encargados no habían informado sobre los primeros resultados, pues señalaron que primero los enviarían a la Ciudad de México y posteriormente lo darían a conocer públicamente mediante boletines informativos.
Por Por Juan Pablo Sebastián