Llegaron vendedores ambulantes del interior del país para vender Banderas para las próximas Fiestas Patrias, esto como parte de su costumbre que por años han practicado para obtener una buena ganancia en Playas de Rosarito, por tal motivo el bulevar Juárez ha lucido con los colores de nuestro Lábaro Patrio, para recordarnos que desde hace 195 años somos una Nación Independiente.
Este grupo de vendedores se compone por trece personas, integradas en distintas familias, quienes año con año se centran en este municipio para poder vender mercancía relativa a las tradicionales Fiestas Patrias, en esta ocasión su arribo fue a finales de julio, cuando empezaron a engalanar la ciudad con sus carritos de banderas y distintos artículos patrios.
Esperando que su mayor venta sea en agosto, y bajo estricto apego a los reglamentos establecidos, se distribuyeron para vender por todo el bulevar Juárez, en Popotla y en las colonias de Playas de Rosarito, esto será una vez que concluya el festejo del 16 de septiembre, fecha en que regresarán a su lugar de origen.
El señor Audiel Martínez Ruíz, quien ha venido desde 1970 menciona que esta representa una buena temporada para este tipo de negocio y aunque ha escuchado que es una temporada baja en cuanto a ventas en este municipio, confía en que les irá bien, puesto que su negocio es para una fiesta patriótica además que los precios que manejan son accesibles a cualquier economía puesto que van desde los cinco hasta los cuarenta pesos y mencionó que ser mexicano no cuesta nada.
Martínez Ruíz indicó que llegan con anticipación para que no se les olvide el símbolo patrio a los visitantes y habitantes del Quinto Municipio, además en estas fechas las mayores ventas las obtienen por parte del turismo extranjero y posteriormente empiezan a comprar los rosaritenses preparándose así para el desfile.
Martínez Ruíz señaló que cuentan con un permiso por parte de Gobernación, este se otorga en los distintos Estados de la República Mexicana para que lleguen ante la dirección de Reglamentos en cualquier municipio y les otorguen otro permiso para poder trabajar, por lo que mencionó tener conocimiento de gente que no cuenta con tal requerimiento, y para que los puedan distinguir portan también un chaleco azul como todos los demás vendedores ambulantes autorizados por el Ayuntamiento, al igual que el permiso.
Por Adriana Mendoza