El nuevo jefe de policía de Nuevo Laredo, Omar Pimentel, fue visitado por reporteros norteamericanos del New York Times, quienes se asombraron de ver como opera su oficina, parecía más bien como una agencia de viajes y no como una de policía, con los equipos policíacos y reportes y demás.
Había miedo en sus ojos cuando lo vieron ahora que es jefe de la ciudad donde se ha dado más notoriedad a las acciones del crimen organizado en asesinatos entre bandas rivales.
El último jefe de policía que ocupó ese cargo en Nuevo Laredo fue asesinado, el señor Pimentel de 37 años y padre de un niño y otro en camino, dijo que estaba tratando de ser diferente, con un enfoque no policiaco para resolver el problema, no está buscando a los malos para pelear con ellos, dijo que para él no habría patrullaje nocturno, ni redadas, ni escenas de crimen, no vine aquí a confrontar a nadie, no quiero ser el héroe de la película, afirmó “Mi labor será nada más preventiva del ámbito municipal”.
Le pareció al reportero del New York Times, que el Señor Pimentel estaba sacando anticipadamente su bandera blanca, asume también el reportero que en México la ciudadanía considera ya sin esperanza ganarle la batalla al crimen organizado con motivo de los negocios de la droga.
Aclara también que el tráfico de drogas y el crimen organizado es del ámbito federal y que por eso el presidente Fox envió 800 soldados y oficiales para apoyar con el programa “México Seguro”, Pimentel afirmó “Nuestro trabajo es simplemente preventivo no tenemos capacidad para investigar ni capturar gente conectada con el crimen organizado”.
En relación con los policías corruptos que trabajan con él y que le dan protección a las bandas del crimen, se debe comprender que no es su responsabilidad: “yo solamente soy aquí una figura política”.
Por ultimo, afirmó que si le llaman y lo amenazan, en ese momento renuncia “porque primero esta mi familia.”
Esta situación en Nuevo Laredo desde el punto de vista del New York Times se aplica en muchos otros municipios incluyendo el nuestro, Playas de Rosarito, donde el jefe de policía aquí ya manifestó, al entrar, que su labor es nada más preventiva y que tampoco puede investigar, ni detener al crimen organizado.
Por ese motivo a las ciudadanos nada más nos queda la prevención, entre nosotros y pedir el apoyo al gobierno federal y estatal ya que la municipal tiene muy marcado sus limitaciones.