Otra espectacular persecución de agentes de la Policía Ministerial iniciada desde Tijuana contra tres ocupantes de un automóvil terminó en la zona turística de Rosarito, lográndose la captura de sólo uno de ellos con apoyo de la Policía Municipal.
Informes al respecto surgidos entre agentes de ambas corporaciones refirieron que la persecución originada el 23 de diciembre comenzó en un sector de La Mesa, de Tijuana, tras de que agentes ministeriales notaron que los ocupantes de un automóvil Ford Focus color azul estaban quitándose de la cabeza pasamontañas.
Les marcaron el alto para tratar de revisarles pero en vez de atender las indicaciones de los agentes ministeriales el conductor imprimió mayor velocidad hasta salir por el Corredor 2000.
De allá el vehículo se dirigió hacia Rosarito, ingresando a la zona centro por el bulevar Popotla a toda velocidad mientras que los agentes ministeriales siguieron de cerca la unidad en que huían los ocupantes.
Pero el tripulante del automóvil perdió el control en el crucero de bulevar Benito Juárez y calle Eucalipto, situación por la que incluso estuvo a punto de atropellar a una persona frente al restaurante El Nido, sólo que por fortuna el peatón pudo esquivar al vehículo que sin embargo sí provocó un choque contra otra unidad.
En ese momento los ocupantes de la unidad bajaron para huir a pie, logrando su cometido dos pero uno de ellos que era el conductor fue alcanzado por agentes policíacos municipales que ya estaban unidos a la persecución.
Este sujeto aprehendido fue identificado como Francisco García, de solamente 19 años de edad y por la revisión de la unidad se descubrieron dos pistolas que resultaron ser de juguete y también tres pasamontañas estaban dentro.
El individuo capturado dijo a los agentes policíacos que él iba manejando el vehículo que fue robado en Tijuana y lo hacía porque resulta que sus dos compinches le advirtieron que no sabían manejar vehículos con transmisión estandar.
Este presunto delincuente fue llevado a la Cárcel Pública Municipal y posteriormente fue entregado al Ministerio Público del Fuero Común.
Por Por Jesús Soto